Paramotor

Historia

El paramotor es una modalidad de vuelo que nace a finales de la década de los 80. Se adaptó un pequeño motor a la silla de un piloto de parapente, de forma que una hélice pudiera propulsar al piloto con el suficiente empuje para hacerle despegar y ganar altura. Las escasas prestaciones de los parapentes de aquellos años y la posibilidad de despegar de cualquier terreno llano hizo que muchos parapentistas se interesaran por la utilización de este nuevo sistema de vuelo.

En 1988 despega el primer paramotor, claro está, con bastantes diferencias sobre los actuales. Los primeros paramotores eran demasiado pesados, su manejo en el suelo era muy laborioso y sólo apto para espaldas realmente duras o voluntades a toda prueba. A principios de los 90 se incorporaron las primeras mejoras. Un motor, el Solo de 210 c.c., se impuso como referencia por su relación peso/potencia. Se trataba de un motor de maquinaria agrícola muy resistente y sin grandes necesidades de mantenimiento.

Durante toda esa década se incorporan mejoras considerables. Los parapentes evolucionan hacia un mayor rendimiento y facilidad en su manejo. Se crea un sistema aceptable de arranque eléctrico, la estructura se hace de materiales más ligeros pero sin dejar de ser resistentes (fibra de carbono, titanio). Y lo más importante, por fin aparecen los primeros motores concebidos para ser usados específicamente como propulsión auxiliar de parapente, con menor peso, menor complejidad técnica y potencia similar al Solo. Así nace el paramotor como forma de vuelo asequible a todos los públicos.

Actualmente el paramotor es la aeronave más simple y económica que existe, además de ser absolutamente segura cuando se accede a través de un aprendizaje riguroso dirigido por profesionales con la mayor experiencia.

Paramotor 01
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